Dim lights Embed Embed this video on your site -
Con el estallido de la crisis financiera, hace ya más de dos años, algunos se atrevieron a proponer nuevos modelos económicos y sociales, nuevas formas de relación y gestión económica, aprovechando lo que parecía ser un derrumbe anunciado de las entidades e ideas que habían llevado al capitalismo clásico hasta nuestros días. Incluso el subtítulo de este portal web reza "hacia un nuevo modelo".
Pese al hundimiento de bancos que habían soportado dos guerras mundiales, pese a la aparición de balances y cuentas espeluznantes en entidades que eran sinónimo de rigor, pese a que los árbitros y reguladores de los mercados reconocían ampliamente las trampas y falsedades contables, pese a todo ello, a más de dos años vista del inicio de la crisis no sólo seguimos en el mismo modelo sino que, ahora ya podemos decirlo con certeza, acatamos todo cuanto nos dicte El Modelo.
Sea por complacencia de unos, analfabetismo funcional de la mayoría, miedo y pasividad de otros, sea por lo que sea, los mismos gestores, los mismos inversores, los mismos apellidos, ordenan políticas económicas y someten la voluntad 'democrática' al filtro de sus conveniencias. Era de esperar; vivimos en el reino de la comodidad a toda costa. No habrá movilizaciones, ideas nuevas, esfuerzo alguno, hasta que el aire que respiramos sea tóxico, hasta que la mayoría haya perdido su empleo o tenga que seguir trabajando por unos ingresos simbólicos, hasta que las jornadas laborales nos recuerden a las de la Inglaterra de Dickens...
En este sentido, en su comentario de fin de curso, Iñaki Gabilondo reconoce que la actual democracia no es más que un ropaje superficial que rinde pleitesía a una nueva dictadura, una dictadura económica.






Comentarios
Esperemos que este vídeo despierte algunas consciencias aletargadas.