A finales de 2009, el País Vasco aprobó la reforma de las famosas SICAV para elevar su tributación fiscal del 1 al 28%. En un contexto de crisis, la ciudadanía aplaudió la iniciativa y todo aquél que se haya paseado por Euskadi estos últimos meses sabe que la medida es de las que provocan el consenso generalizado, salvo alguna declaración aislada por parte de algún politico del PP.
Pues resulta que hoy hemos conocido que 65 de las 92 SICAV que tributaban en las diputaciones forales vascas han puesto el turbo con dirección a territorios que mantienen la antigua tributación, especialmente a Madrid. Además, se espera que a final de año la totalidad de ellas hayan emigrado. http://www.expansion.com/2010/08/22/mercados/1282510831.html
El discurso del gobierno vasco sigue teniendo plena validez, ya que el razonamiento era que "para tributar el 1%, mejor que se clarifiquen las cosas y todo el mundo pueda juzgar qué supone y a dónde lleva una tributación más justa".
Ocurre, sin embargo, que algunos medios ya empiezan a decir que sería una locura que el gobierno central intentara una regulación de las SICAV "a la vasca", ya que de esta manera acabarían trasladándose a las SIF de Luxemburgo.
Es increíble que teniéndolas a la vista, sabiendo quiénes son y cuántas son, estas fortunas puedan emigrar a Luxemburgo o amenazar con ello sin ningún tipo de cortapisa; es increíble que la prensa que todos sabemos ya esté diseñando el futuro de las SICAV y defendiéndolas a capa y espada. Pero lo más increíble es que nos estemos llenando la boca de Constitución de 1978 para todas las gilipolleces que se nos ocurren (toros, normativas lingüísticas, selecciones autonómicas...) y no se nos ocurra que la igualdad de los españoles en lo económico es materia constitucional, que no hay derecho que los españoles tributen "muy diferentemente" según el dinero que tengan y la autonomía en que lo escondan.






Comentarios
Evidentemente es necesario exportar ese espíritu moral a todos los pequeños y grandes defraudadores habituales, para una mayoría sigue siendo normal estafar al estado.
En cambio me la repanpinfla -como español y como cliente de la empresa- que el que mete (nacional o extranjero) el dinero en acciones de Telefónica de España lo haga en Telecomunicacio nes del Chiquitistán y además lo haga desde Luxemburgo, especialmente si no sacamos ninguna ventaja (o sólo un 1%) del hecho que lo haga desde un lugar u otro.A no ser, claro está, que esté muy preocupado por los incentivos de los gerentes de Telefónica ligados a su cotización en bolsa, que, como pueden comprender me la repanpinfla por duplicado
Estoy harto del rollo 'es que los inversores se irán a otro país'. A mí me puede preocupar que el que invierte en crear una fábrica o una oficina de I+D lo haga en otro país. En cambio me la repanpinfla -como español y como consumidor- que el que mete el dinero en acciones de Telefónica de España lo haga en Telecomunicacio nes del Chiquitistán.
Quiero decir que tal como dicen los vascos, para lo que están cotizando las SICAV mejor publicitar quienes son y si quieren llevar ese dinero a otro sitio pues que lo hagan delante de todo el mundo (con Hacienda incluida).
Al final, ese dinero, ¿dónde está invertido? ¿Cuántos puestos de trabajo está soportando -si es que alguno-?
Sigo en mis trece de que cuando un accionista vende sus acciones a otro (si no consigue mayoría que le permita cambiar a los gestores) la empresa y sus trabajadores ni se enteran.