La economía del comportamiento se preocupa, sobre todo, de los límites de la racionalidad. Los economistas del comportamiento afirman que los mercados son, muchas veces, “ineficientes en lo que concierne a la información”, ya que buena parte de esa ineficacia surge de patrones irracionales de comportamiento que la psicología cognitiva es capaz de documentar y medir.
• Heurística, o reglas prácticas que las personas usan parasimplificar el proceso de toma de decisión, que a menudo inducen a error o son equivocadas.
• Exceso de confianza, especialmente entre los emprendedores, que tal vez crean de forma exagerada en sus propias habilidades, y acaban por apalancar demasiado los negocios y diversificando muy poco los riesgos.
• Contabilidad mental, o el aislamiento de decisiones que deberían ser combinadas — por ejemplo, trabajar con un presupuesto familiar para las cenas fuera de casa y con otro para las comidas hechas en casa.
• Representatividad, o la tendencia de dar demasiada importancia a la experiencia reciente y de valorar poco las medias de largo plazo. Por ejemplo: la creencia, en años recientes, de que el precio de las casas jamás dejaría de subir, a pesar de la evidencia contraria de las medias históricas.
Wharton University





