
Decía yo a la entrada del artículo de nuestro colaborador Ryoga que, para llevarme la contraria, los especuladores trabajaron el viernes. Bueno, pues hoy lunes han vuelto a planchar el mercado pero a la inversa, abandonando los cortos lo antes posible.
Algunas constataciones que se infieren de lo que pasó el lunes en bolsa:
1.- El presidente Zapatero (que no es santo de mi devoción) no hacía el ridículo hace un mes cuando dijo que los ataques a la bolsa española eran más producto de la especulación que de la innegable debilidad económica española. La prensa de derechas y el PP afirmaron al unísono que el presidente veía fantasmas donde sólo había realidad económica.
2.- Tres semanas más tarde, Merckel y Sarckozy ven los mismos fantasmas y declaran que quienes hacen tambalear las bolsas tienen nombres y apellidos y sólo se rigen por criterios de especulación. A consecuencia de ello, el Ecofin toma las medidas que hoy se ha visto son, temporalmente, operativas. Claro que la impresión de billetes nos va a llevar a más inflación casi indefectiblemente.
3.- Una vez más, se demuestra que en un mundo globalizado, mercados como las bolsas locales son escenarios ideales para toda suerte de trileros. Realidades como los Hedge Funds tienen vía libre para mover los mercados a su antojo.
4.- La bolsa guarda poca relación con la situación económica, sobre todo con la de las clases baja y media-baja, a las que pertenecen tres de cada cuatro ciudadanos.
Muy interesante, si lo tomamos a modo de ejercicio didáctico libre, el artículo aparecido en del diario Público, en su sección bloggera Multiplicateporcero, llamado El negocio de hundir un país. http://blogs.publico.es/multiplicateporcero/tag/hedge-funds